Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella Mateo 16:18


Jesús profetizó que la iglesia perduraría y continuaría en el tiempo, que aun los ataques del infierno mismo no frenarían el avance de ella. Hoy luego de 2.000 años del nacimiento de la iglesia, aun ella existe y se extiende por todo el mundo.

Jesús llamo a 12 hombres a quienes los estableció como sus discípulos con la finalidad que ellos estuvieran con Él, se relacionaran y aprendieran a vivir como Él vivió. Luego los envió, los comisionó a repetir con otros lo que ellos habían oído y visto hacer y decir a Jesús. La iglesia no es un lugar para espectadores, es un lugar para expresar la vida de Cristo a otros, no es un lugar para nosotros mismos, es un lugar para otros, en especial para aquellos que no conocen a Jesús. Con esta mentalidad la iglesia se extendió por toda Europa sin tener los medios de comunicación o de transporte que tenemos hoy. La convicción de la Misión de la iglesia fue la que empujó a ir más allá de Jerusalén, Judea, Samaria y Hasta los último de la tierra (Hechos 1:8).

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén Mateo 28:18-20

Estos versículos no tan solo nos revelan la misión de la iglesia, si no que la llamamos “La Gran Comisión”, dándole la prioridad y la importancia que toda iglesia debe tener.

Es tanto así, que la única vez que se genera fiesta en el Cielo, es cuando una persona entrega su vida a Cristo (Lucas 15:10). Los ángeles celebran como un logro el hecho que una persona conozca a Jesús. La iglesia existe para que otros conozcan a Jesús. En todas partes hay personas a la espera de alguien les de esperanza y amor, lo que se encuentra solamente en Jesús.

No se trata de asistir a la iglesia cada domingo, se trata de llevar el evangelio y extender el Reino de Dios a toda persona.

La Iglesia no es un club social

Un club social existe para el beneficio de sus socios. La iglesia existe para el beneficio de otros. En un club los socios pueden exigir y demandar. En la iglesia servimos a otros sin demandar nada para nosotros mismos. Un club tiene socios. La iglesia tiene discípulos.

La iglesia de Cristo no es un club, es una congregación de discípulos con una misión clara y específica:

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder” Mt.5.13-14

  • Somos la sal y la luz de este mundo. La iglesia está llamada a ser sal y luz a esta sociedad.

¿Cómo llegar a ser un discípulo comprometido de Jesús?

Aprendiendo a vivir en comunidad, en la congregación donde Dios nos ha puesto para servir y extender Su Reino.

En una congregación hay todo tipo de personas: niños, jóvenes, solteros, casados, abuelos, padres, nietos, etc. Diferentes generaciones, con distintas ideas y percepciones. Pero es a nosotros mismos que Jesús nos llama a amarnos y a mirar al otro como superior a nosotros mismos.

No podemos decir que somos discípulos de Jesús y no ser parte de una iglesia local

Servir a otros por amor, y no esperar a que me sirvan

  •  – Gálatas 5:13. Servir a otros por amor
  •  – Jesús nos dio ejemplo de cómo debemos amar y servir a los demás.

La iglesia en Misión, no puede distraerse en sí misma. Cada discípulo debe asumir su responsabilidad y compromiso para el avance del Reino y del Evangelio de Jesús.

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